
“No existe la TV se hacen y se ven múltiples televisiones”, pues hoy en día el mercado que ocupa la TV es muy amplio y diverso, es decir ya no conocemos una TV tan homogénea, sino que ya contamos con una innovadora variación de estilos, temática como de distintos tipos de audiencia, que día a día desean ver reflejada su realidad en esta “caja negra”.
La TV tiene muchas opciones de las cuales el televidente goza por ejemplo: el de contar con una televisión de carácter global, que ofrece lo mismo para todos o de lo contrario elegirá o seleccionará lo que se quiere ver; esto dependerá del factor económico.
El problema más sobresaliente, refiriéndonos a las televisoras nacionales radica en que los productos se han limitado o tan sólo imitan los éxitos de otras televisoras (extranjeras), no poniendo en juego su creatividad y dando a conocer así el miedo que tienen de innovar en formatos y estilos. Omar Rincón, señala: “Hay que pensar en producir calidad para vender en el exterior, generar nuevos públicos…”, para así no solo ganarnos al público que está cerca a nosotros sino tener la posibilidad de hacerlo con el exterior, factor más importante para sobresalir ante otras televisoras.
“Perú solo brilla por su mal gusto”, deduce Omar Rincón. La mayor parte de su programación es imitación extranjera, y la ausencia de imágenes nacionales es dramática, Perú ni tiene en cuenta que a través de las imágenes se promocionaría el turismo en nuestro país, por ejemplo en las “pocas” telenovelas y películas que produce se debe dejar pequeños espacios y llenarlos con imágenes de “lugares naturales”, para que el espectador se sienta atraído por ello, y de paso le da más estética a la telenovela o película.
La televisión es el medio de comunicación que tiene más hipnotizado al público, es por tanto que se debe pensar más en el receptor y olvidar por un momento que no solo se le debe dar a la gente lo que pide sino lo que realmente necesita. Lo que debe preocupar a los dueños de las televisoras es transmitir programación de calidad, empezando a poner en práctica las funciones de la TV: informar, entretener y lo más importante orientar.





